Khao Manee

Khao Manee

gato khao manee blanco

Origen

Las primeras referencias de la raza de gato khao manee nos remontan al siglo XIV, donde en el poemario de Tamra Maew (Tailandia) hacia referencia a unos gatos blancos con ojos de mercurio. Ya durante el reinado del rey tailandés Rama V (1868-1910) se dedicó a su cría con firmeza. No se introdujo en el resto de países hasta el año 1999 cuando de la mano de Colleen Freymouth importó algunas unidades para su cría y desarrollo en su país.

Características físicas

Es un gato de tamaño medio que puede llegar a pesar 6 kilogramos. Tiene un bonito pelaje blanco que es corto, denso, suave y carece casi de subpelo. Tiene un perfil estilizado, esbelto y flexible. Su cabeza es de forma de corazón con unas orejas separadas de base ancha y siempre erguidas que le da un aire de estar alerta en todo momento. La parte más llamativa de este felino son los ojos. Ligeramente ovalados, de color azul grisáceo y el otro amarillo o ámbar. Posee un cola bastante larga

Carácter

El gato khao manee es un felino extremadamente cariñoso y cercano. Le encanta maullar, lo hará a todas horas ya sea para pedir atención, comida o por el simple hecho de hacerlo. Es muy curioso e inteligente, puede aprender a traer juguetes. Muy sociable con desconocidos a los que no mostrará miedo alguno. Puede convivir bien en interior pero también le gusta salir a explorar si se diera el caso.

Salud y enfermedades

Al ser una raza relativamente nueva en occidente y estar poco estudiada, se le conocen pocas enfermedades congénitas. Por ser un gato albino puede desarrollar sordera aunque tiene menos incidencia que en otras raza gatunas albinas. Por lo demás, puede desarrollar las típicas dolencias de los gatos domésticos.

Cuidados y alimentación

Su inmaculado manto se suele ensuciar mucho con lo que se recomienda un cepillado casi a diario para mantener su mata sana y alejada de pelos muertos. Limpiar sus oídos 1 ó 2 veces por semana para evitar el cerumen e infecciones. Se recomienda las rutinarias visitas al veterinario cada 6 meses. En cuanto a su dieta, la misma que cualquier gato domestico. Combinar comida seca con húmeda. Alta en proteína y baja en grasas. Supervisar que haga algo de ejercicio diario para que no engorde y goce de una gran salud y bienestar.