Burmés

Burmés

gato burmes

Origen

Hay leyendas del siglo XV que lo sitúan en la vieja Birmania. Se dice que vivían en los antiguos monasterios de la época. De ahí se trasladarían por toda Tailandia. En el mundo occidental no se conoció hasta los años 30, donde un médico de la marina americana (doctor Thompson) se trajo a un gato de raza burmés llamado Wong Ma a San Francisco. Allí los empezó a cruzar con siameses y en la segunda generación de cruces empezó a desarrollarse los inicios de la raza según la conocemos a día de hoy. En 1936 la raza fue reconocida oficialmente, pero una década más adelante, fue revocado este reconocimiento. El burmés había alcanzado mucha popularidad y habían salido muchos híbrido de mala calidad racial. Ya en los años 50 después de un arduo trabajo para mejorar el estándar, fue de nuevo reconocida oficialmente. Y en los años 70 el burmés de extendió por toda Europa y ganando en popularidad.

Características físicas

Hay que recordar que hay dos tipos, depende del lugar de nacimiento del gato, Estados Unido o Gran Bretaña. Son muy parecidos pero difieren en el tipo de hocico. El europeo es más largo o delgado y el americano es ancho y redondeado. Otra diferencia es la tonalidad del pelaje, en la que el gato burmés europeo presenta más variedades. En cuanto a su estándar es un gato de tamaño medio. El peso de los machos oscila entre 4 y 5 kilogramos. Al cogerlo pesa más de lo que parece debido a una complexión bastante fuerte. El pelo es corto, brillante y muy pegado al cuerpo. Y aunque se le reconocen 10 tonalidades diferentes, el color más reconocido y apreciado es el tradicional marrón. Es un gato redondo en muchas de sus partes ya que tanto cabeza, puntas de las orejas, ojos (de un bonito color amarillo o ámbar), extremidades y mentón son circulares. La cola puede ser especialmente larga.

Carácter

Se caracteriza por ser un gato tremendamente activo y juguetón. Se puede pasar horas jugueteando y corriendo por la casa. Es inteligente y muy afectuoso con sus dueños. Bastante hablador, te maullará con alguna frecuencia con su particular tono demandando sus necesidades. Es ideal para una casa con niños debido a su alta actividad. Se puede llevar bien con otros gatos especialmente si son de su raza pero con los de otras puede que sea un poco más complicado. Un rasgo diferencial de otras razas es que las hembras suelen ser más activas y energéticas que los machos.

Salud y enfermedades

Sabemos que es de la razas más sanas y longevas. Pueden llegar a vivir de media 18 años. Las típicas enfermedades del gato domestico no le suelen afectar, pero si que tiene algunas afecciones relacionadas con su raza como pueden ser: síndrome vestibular congénito (transtornos de equilibrio y sordera), hipocalemia, diabetesmellitus o la fibroelastosis endocárdica (engrosamiento del endocardio ventricular).

Cuidados y alimentación

El gato burmés no requiere de especiales atenciones. Cepillarlo 1 vez por semana. Visita semestral o anual al veterinario para checkeo y poco más. Al ser un animal tan activo hay que vigilar nuestro balcón o jardín para que no escape ya que es bastante trepador. En cuanto a su dieta, que un alto porcentaje sea proteína animal y baja en grasas. Comparle alimento de calidad y alternar comida seca con húmeda.