Birmano

Birmano

gato birmano

Origen

En torno a la procedencia de la raza de gato birmano circulan varias leyendas misteriosas. Una de ellas dice que se construyó el templo de Lao-Tsun en Myanmar para dar culto a la diosa Tsun-Kyan-Kse. Ella era una diosa dorada con ojos azul zafiro. A uno de los sacerdotes del templo, Mun-Ha, lo mataron rezando con su gato Sinh al lado. Cuando el sacerdote se estaba muriendo, su gato se puso encima de él y miró a la diosa. El cuerpo del gato cambió de blanco a dorado y sus ojos se tornaron azules. Sus patas pasaron a ser marrones menos en la base, que se volvieron blancas como simbolismo de la pureza del monje. Leyendas aparte, esta raza procede del oeste de Birmania. En 1916 los viajeros Gordon Russell y August Pavie recibieron una pareja de gatos birmanos y se los llevaron a Francia donde residían. Empezaron con su cría hasta que la Segunda Guerra Mundial casi acaba con la raza. Quedaron muy pocas unidades, pero se pudo volver a retomar el desarrollo de su cría. En 1966 fue reconocida oficialmente en Gran Bretaña y un año más tarde en los Estado Unidos.

Característica físicas

El gato birmano se cree que es un cruce entre siamés y persa. Es un gato de tamaño medio a grande. Pesan entre 5 a 7 kilogramos los machos. Tiene un cuerpo robusto y compacto. Con un pelaje semi largo, abundante y fino. Suelen ser de color blanco aunque a veces aparecen algunas variaciones. Su cabeza es redonda, con unas orejas tiesas y puntiagudas. Ojos de un intenso color azul. Una particularidad de estos gatitos es que tienen las patas blancas (pointed) como si llevara unos pequeños guantes. Los colores reconocidos en representación del color base son: seal-point (base de color negro), blue-point (color negro hacia azul), chocolate-point (base de color marrón), cinnamon-point (base de color rojo), fawn-point (base cinnamon tirando a fawn), lilac-point (dilución del marrón), red-point (base de color rojo) y cream-point (base color crema).

Carácter

Es un gato que se caracteriza por ser dócil, muy cariñoso, tranquilo y juguetón. El gato birmano es de las razas más calmadas y menos agresivas que hay. Es ideal para convivir en hogares de interior ya sean grandes o pequeños. Se pueden llevar fenomenal con otras mascotas y con niños con los que les encantará jugar. Confiado con los desconocidos, puede dejarse acariciar por ellos sin problemas. Al no ser en exceso activo, habrá que estimularle con juegos para que no coja sobrepeso. Un rasgo especifico es que son sumamente precoces sexualmente ya que las hembras pueden empezar a reproducirse a las 7 meses de edad. Con sus impresionantes ojitos y carita no podrás resistir pasar horas acariciándole y dándole arrumacos.

Salud y enfermedades

El gato birmano goza de una salud buena en general y puede llegar a vivir de 13 a 15 años. Las principales enfermedades congénitas relacionadas con esta raza pueden ser: alteraciones del gen CS (que pueden derivar en cataratas en la vejez del gato), hipotricosis congénita (una enfermedad rara en la cual las crías de esta raza nacen sin pelo), aplasia tímica (enfermedad que debilita el sistema inmunitario y degenera en infecciones), degeneración espongiforme (dolencia que ataca el sistema nervioso, produce debilidad y descoordinación de las patas traseras), insuficiencia renal y enfermedades neurológicas (axonopatía, polineuropatía o encefalomiopatía).

Cuidado y alimentación

Por la naturaleza de su pelo se recomienda cepillarlo 2 ó 3 veces por semana. Evitar las bolas de pelo con malta para gatos. Sus orejas suelen acumular cera así que debemos limpiárselas 1 vez por semana. Cepillarle los dientes alguna vez y limpiar los ojos con cierta regularidad. Visitas rutinarias al veterinario. En cuanto a la alimentación, pienso de calidad y alternar comida seca con un húmeda. Evitar una dieta alta en grasas y azucares.